
Nací en Pontevedra tal día como hoy hace 60 años. Cuando yo vine al mundo, Alfonso llevaba peleando en él exactamente dos años y cuatro semanas. Tuvieron que pasar 25 años, 4 meses y 10 días para que nuestros caminos se cruzasen de un modo inesperado una tarde de finales de verano en Valladolid. Desde entonces llevamos juntos 36 años, 8 meses y 17 días, de los cuales en muy contadas fechas hemos estado separados. Ya sé que es un galimatías de años, meses y días pero de todo esto trasciende una vida en común tremendamente feliz donde todos los buenos momentos, que son muchos, borran siempre los malos recuerdos.
Pretender resumir una vida en un puñado de líneas es cuando menos, algo pretencioso. De Galicia al Levante, pasando por media vida en Burgos donde siempre nos sentimos de paso sabiendo que nuestro destino estaba aqui, cerca del Mediterráneo. De tantos años en Burgos nos queda un puñado de maravillosos amigos ( La Ribera, Bilbao ) y no desesperamos en que un día acaben a nuestro lado. Muchos recuerdos maravillosos, pero poca añoranza.
Ahora me siento aspense o aspero, que no áspero. y cada mañana cuando abro la puerta de casa camino del trabajo y veo el valle inundado de la luz rosada del día que comienza, siento que este es nuestro verdadero sitio. Y seguimos disfrutando de la vida y esperando que vengan a nuestro lado a los que tanto queremos.