La idea de este viaje surgió un día de risas en el Metro de Madrid acompañado de mis amigos Alfonso y Félix el del " realismo mágico de Gumiel ". A este le debo el inicio del recorrido y la localización del plano del Metro. Y la idea de la última estación es de mi amigo Alex, de quién he parasitado por completo la idea. Gracias por todo a los tres.
Acababa de llegar a Novelda y me animaron a participar en un concurso de Novela Corta. La primera y única vez que lo he hecho. Y obtuve el premio al autor local. Siempre he sospechado que no se presentó nadie más.
ARGUELLES
Me resisto a bajar las escaleras de la boca del metro ante la belleza de las nubes que se arraciman sobre mi cabeza. La gente del barrio dice que a esta hora de la tarde, si miras con fijeza hacia el cielo, tienes la sensación de ver un mar encrespado, pero en lugar de los graznidos de las gaviotas o del suspiro del aire, oyes el clamor de los coches, las bocinas desaforadas y los gritos de las pandillas de chicos que pasan a tu lado. Y no hay olor a algas secas o salitre, sino a asfalto recalentado suavizado por un tenue aroma a rosas que viene del jardín cercano.
