domingo, julio 23, 2017

El alguacil y el ERE

Desde hace una temporada a Pedro le consume la vida en su pueblo. El lo achaca a que, desde que  se ha quedado solo, el día a día se ha vuelto más aburrido. Durante las horas de faena para el ayuntamiento no hay ningún problema pues, al no estar quieto ni un momento, tiene la cabeza tranquila. Una fuga de agua en una calle, una farola que no luce, barrer la basura que dejan los veraneantes, siempre hay cosas que hacer.  El problema viene en cuanto acaba con su trabajo, pues no hay ningún aliciente que lo anime y no está dispuesto a  hacer la ronda por las tres tabernas del pueblo con lo otros hombres de su edad para llegar medio borracho a casa y meterse en la cama sin pensar.



domingo, junio 11, 2017

El camino de los medicamentos

Alguna vez, mientras preparo el " costo " de pastillas para la semana o contemplo la fila de pastillas que tengo al lado del plato, esperando a tener la tripa un poco llena antes de engullirlas, me paro a pensar: ¿ cada una de estas que me voy a tomar, como sabe a donde tiene que ir para cumplir su cometido?.


domingo, mayo 21, 2017

Lugo, hacia 1960. Mis profes del instituto masculino




Lo mismo que nunca he podido ni deseado olvidar a mis dos primeras maestras de las que ya he hablado en otra parte de este blog, más de una vez me vienen a la memoria los profesores que lidiaron conmigo los cuatro años que cursé bachillerato en el instituto masculino de Lugo, allá por los primeros años sesenta del pasado siglo. Un edificio alargado de granito alternando la piedra grisácea con zonas pintadas de blanco, situado en la avenida que desde la glorieta en la que desemboca la calle Obispo Aguirre lleva hasta la entrada del parque Rosalía de Castro . En aquella época, una margen de la avenida la ocupaba el edificio del instituto y la otra unos cuantos chalets de diverso tipo, predominando el racionalista y que terminaba con el mazacote gris de la Audiencia. En el centro un paseo de tierra con los bancos de piedra para que se pudieran sentar los abuelos que esperaban la salida de sus nietos. Y todo ello, bajo los tilos.






lunes, mayo 01, 2017

EL MITO DE CANDARAN



Las islas de Candarán están permanentemente rodeada de brumas. Gruesos nubarrones de plata trenzan una inmensa cortina que las aísla del mar circundante. Nunca se ha podido acercar nadie a sus costas de modo intencionado, pues todos los intentos de trazar cartas de navegación que conduzcan a ellas han fracasado y hoy día, a pesar de los sofisticados medios de localización que nos permiten visualizar hasta el asteroide más remoto perdido en el más recóndito rincón de nuestro sistema solar, no se han llegado a localizar, perdidas las islas en medio de la bruma que las rodea.



domingo, abril 16, 2017

Un Jueves Santo de mi infancia

La semana santa de antaño no tiene nada que ver con la actual. Es sabido que la España de los primeros años del franquismo a lo largo de esos días no solo era gris, sino que se tornaba morada o negra. Los recuerdos que voy a compartir son de mediada la década  de los cincuenta cuando la situación era todavía muy dura, aunque yo no me podía quejar lo más mínimo porque pertenecía a una familia de las que habían ganado la guerra y todavía no me enteraba de nada. De todos modos, al crecer en un mundo gris y desconocer la existencia de toda la gama de tonos que integran el arco iris, hacía que me pareciese vivir en el mejor de los mundos posibles, como decía Cándido.






lunes, marzo 27, 2017

Tío Chisco, el boticario


Tío Chisco era el marido de tía Nieves. Todos los veranos, después de pasar la temporada en la playa, continuábamos las vacaciones en su casa coincidiendo con las fiestas del Cristo a las que seguían las vendimias, lo que convertía esta época en la mejor del año, junto con las navidades.
Pequeño de estatura, el cuerpo fibrado por las largas caminatas por el monte o el empleo de la bici, con la piel atezada todo el año por idéntico motivo y  por los baños en las playas recónditas del Sil, la cabeza morena y brillante como una bola de marfil, de genio adusto en apariencia, pero con un corazón que no le cabía en su cuerpo enjuto. A mediodía, en cuanto se le veía aparecer montado en la bici por el pico de la huerta todos los niños nos poníamos firmes como reclutas porque no soportaba jaranas. Era todo un espectáculo verlo llegar hasta el pie del gallinero, dar un giro completo con la bici y saltar como si fuese un vaquero de su caballo y sacarse las pinzas metálicas de las perneras el pantalón. Era la hora de comer y los niños desaparecíamos de la solana para que comiesen los mayores solos, mientras nosotros nos peleábamos por las patatas fritas o las croquetas en la mesa de la antecocina.




domingo, marzo 12, 2017

17 días en Sicilia. IV y final. De Taormina a las Islas Eolias

Día 14
Salimos en dirección a la zona de Taormina a primera hora de la mañana. La primera parada fue en Aci Castello en el que se alza imponente su castillo, que parece la proa de una barco negro de piedra y que fue construido por Roger de Lauria. Muy cerca está la famosa costa Ciclópea con sus escollos de lava negra. La siguiente parada fue en Acireale para ver su catedral normanda con un interior que parece un puro decorado teatral lleno de barroquismo.