Según mi punto de vista, amor, afecto y amistad son palabras íntimamente unidas e intercambiables, como eso que nos contaban en el colegio de la teoría de los vasos comunicantes. De ahí que cuando hablo de una inmediatamente me viene la otra a la cabeza.
Por eso, cuando preparas unos huevos fritos para cenar, vas hacia la mesa mirando el par que tiene mejor aspecto: dorados, enteros, con la yema pujante y sus puntillitas de clara bien churruscadas.....y ese plato lo pones en el sitio de la persona a la que tienes amor, afecto o amistad. Claro que no estoy descubriendo América con esto que digo. Lo vienen haciendo nuestras madres desde siempre.
Con los años he descubierto el valor que tienen los amigos. Es, no sé si igual o no, similar al del amor. Pero el corazón de una persona es inmensamente elástico y te permite dar cabida a personas y personas, todas en un plano de igualdad. Aunque esto se pueda interpretar como una actitud egoista con afán de acaparar más y mas personas en mi entorno. Pero pienso que no es así. La vida es demasiado corta y " no tiene repesca en el examen de Septiembre ", de ahí que hay que aprobarla a la primera, en la convocatoria de Junio.
Y todo esto, porque tenía hambre y me acordé de unos huevos fritos con patatas.......




