martes, septiembre 30, 2008

Pues eso, salud y República


No suelo contar cosas que me suceden recientemente pero hoy estoy tan contento que voy a hacer una excepción y ponerlo en el blog aunque, la verdad, esto es algo que solo me ineteresa a mi y a mis cuatrocientos o quinientos amigos íntimos. Pero pienso que al resto también puedo manifestarles mi alegría.
Hace como dos años y medio aterrizamos en el Levante huyendo de los fríos y de los cielos negros de las tierras burgalesas harto de aquel clima, donde uno encendía la calefacción de octubre a mayo y el acto de metererse en la piscina en pleno agosto era una pura heroicidad. Así que nos liamos la manta a la cabeza, conseguí un traslado de mi curro a esta zona, liquidamos la casa de allí y empezamos una nueva etapa con toda la ilusión del mundo. La única pena fué dejar allá lejos un manojo de personas maravillosas, a las que seguimos fuertemente unidos.

lunes, septiembre 29, 2008

El amor mora en Roma


Violeta repite lentamente una frase que dictaba su maestra cuando era niña mientras bregaba porque aprendiesen a escribir. El amor mora en Roma. Pues morará en Roma pero lleva aquí una semana y se siente más invisible que una medusa en noche de invierno. Huyendo del calor de la atrde vuelve a entrar una vez más en la iglesia de San Luigi dei Francesi para admirar los caravaggios que la tienen enamorada. Harta de echar monedas para que se enciendan las luces y poder admirar una vez más a San Mateo se sienta plácidamente a la espera de una nueva remesa de turistas que hagan otro tanto. Por la puerta entreabierta se cuela la luz del atardecer y se siente saturada de todas las imágenes bellas que encierra la ciudad. Pero del amor que decía doña Concha, nada de nada. Levanta la vista al frente y admira una vez más la Anunciación que preside el templo mientras se deja envolver en las mil sensaciones acumuladas a lo largo del día.