
Alfonso tuvo la suerte de conocer Lisboa en el verano siguiente a la " Revolución de los claveles ", ó 25 de abril de 1974 una explosión de libertad y alegría tras la caida de la dictadura, mucho más patente y envidiada para aquellos que sobrevivíamos en la tristura de la España de Franco. Ese año fué un enorme trasiego de españoles ansiosos de respirar libremente en espera de que el general "Patas cortas " se fuese a pastar a las verdes praderas de Manitu, momento que no por ser tan deseado se lograse hacer realidad. Para mi desgracia me ví obligado a quedar en Galicia en casa de mi madre preparando todas las asignaturas del último año de la carrera con la esperanza de aprobar todo el curso en la convocatoria de septiembre.