viernes, abril 27, 2007

doña maria y don federico


Doña María " la generala " y Don Federico su marido ocupaban la vivienda situada bajo la nuestra en el Pabellón de Oficiales aunque cuando los conocimos, todavía no eran más que " la coronela " y su marido.
Doña María era un mujer grande asentada sobre unas piernas muy flacas, con el pelo medio rubio, tirante y coronado con una rodete en la nuca, gafas de concha y un pecho descomunal que la precedía en medio metro cuando caminaba. En realidad no era más que la mujer del Coronel pero como tenía un carácter tan fuerte y era la que dominaba casa y marido, le dábamos ese apodo entre nosotros. Por en contrario, Don Federico era un hombre muy dulce y apocado, o al menos esa imagen daba, muy delgado, siempre vestido con pulcritud de uniforme o con uno de esos trajes de mil rayas, de los que parecía que le sobraban 999 y al que me lo imaginaba perdido en medio de las tetas de su mujer.

" El Mediterraneo, bar-jardin "


" El Mediterráneo. Bar-Jardín " era uno de los locales de moda en el Sitges de principio de los 80, un sitio amable donde charlar tomando una copa mientras se dejaba vagar la vista y se intentaba encontrar una compañia que hiciera menos aburrida la noche. El bar estaba en la calle San Buenaventura y ocupaba el bajo de una vivienda antigua y se abría al patio de la casa, reconvertido en un jardín vallado cuajado de buganvillas y madreselvas reventando de flores, con una barra al fondo, todo ello iluminado con luces tenues.....un oasis para dos mesetarios como nosotros.
Todas las noches después de cenar y antes de irnos de recogida al camping, nos acercábamos por allí para tomar una cerveza y respirar un poco de libertad. Una de ellas le preguntamos al camarero si nos podía indicar algún bar con espectaculo para tomar una copa y conocer un poco más la " fauna " local. Nos recomendó un pub en una calle cercana y no sé si esa noche o la siguiente, nos fuimos allí.