lunes, octubre 13, 2014

En el Pais de la Fábula


" Eres más raro que un perro verde, quien ha visto alguna vez un Soldadito pacifista ", dice la Pastorcilla de porcelana de Sevres frunciendo su morrito en forma de corazón, mientras el Soldadito de Plomo, que intenta besarla en su hombro de biscuit, entrega su fúsil descargado a la efigie de Ramses II que ha cambiado su tiara de Rey de Reyes por una corona de flores de tela y gira su sempiterno rostro
en escorzo hacia el frente para ver mejor como el Áspid,
 
que acaba de picar en el seno derecho a la hermosa Cleopatra, se bebe toda la leche de burra en la que se bañaba la simpar beldad, convirtiéndose de serpiente en un Pez Globo que poco a poco asciende mecido por el Viento del Sur hasta el alto de la colina en la que Alicia retoza con el Lobo, harto de que Caperucita le ponga los cuernos con todos los leñadores del Bosque, en él que Hansel y Gretel han transformado la Casita de pan de jengibre en una " disco " que está abierta hasta el amanecer para que Genoveva de Brabante, túnica transparente, piercing en el ombligo y rapada al cero, pueda ponerse hasta el culo de coca que le va ofreciendo amablemente Robín Hood, mientras la dulce Mariana se consuela en brazos de Pocohontas, que se vuelve con delicadeza hacia el coro de las Brujas de Salem a las que les pide que canten lo más piano posible la Barcarola de Offenbach, ausente en ese momento para consolar al triste Orfeo que se lamenta de no haber conseguido pasaje para descender a los Infiernos, con la convicción de que allí Eurídice baila un can-can desenfrenado bajo la mirada divergente de Polifemo que ha de partir su único ojo para verla a ella y no perderse detalle de lo que oculta el Séptimo Velo que está a punto de caer de los pechos de Salomé para que Caronte pueda culminar una paja mitológica que se vierte sobre la cabeza de los Siete Enanitos que andan a la búsqueda de la dulce Blanca Nieves, la cual ha encajado de una soberbia patada la manzana en el coño de su Madrasta quien, con un tremendo alarido, ha despertado de su centenario sueño a la Bella Durmiente, que se despereza de modo sensual mirando sin pudor al paquete de Otelo que esta camelándose con Hércules, mientras este toma fuerzas después de rendir a Hipólita a la que despoja de su cinturón para que el Minotauro lama su sexo plácidamente....




Publicada el 09/06/08

No hay comentarios: