miércoles, diciembre 27, 2006

LOLA


Lola no para de dar vueltas en la cama, no encuentra una postura cómoda y ya está harta de pelearse con la almohada y las sábanas. Nota el camisón totalmente enredado en las caderas, la boca pastosa y una sensación de ansiedad que le sube por el pecho. Enciende la luz de la mesilla y coge con desgana la novela que sacó el sábado de la Biblioteca pero no puede con ella, nota que el libro es de plomo y se le cae de las manos y, en lugar de adormecerla, todavia la pone más nerviosa. Lo cierra de golpe y prende un cigarrillo furiosa.
Son las tres de la madrugada. Enciende la tele que hay a los piés de su cama, le da la vuelta a todos los canales pero no hay nada más que basura. Y anoche en sueños le dió un manotazo a la pequeña radio que la acompaña bajo la almohada y la estrelló contra el suelo. Hoy con la tensión del trabajo en el hospital y el ajetreo de buscar los últimos regalos navideños, se olvidó de comprar una nueva.